Pucón ya comenzó a preparar el verano 2026 con una señal clara: el destino no solo quiere recibir a miles de visitantes, sino hacerlo bajo altos estándares de seguridad, calidad y cuidado del entorno. Para ello, el municipio anunció un fortalecimiento significativo de su sistema de fiscalización turística, con un aumento en el número de inspectores, más controles en terreno y una estrategia orientada a combatir la informalidad, especialmente en alojamientos y actividades de turismo aventura. Durante la temporada alta, el equipo de fiscalización municipal pasará de 4 a 7 inspectores turísticos, quienes trabajarán de lunes a domingo entre el 1 de diciembre y el 30 de marzo, siempre en duplas.
Se trata de profesionales con formación técnica en turismo, especializados en las ordenanzas de alojamiento y turismo aventura, y con amplio conocimiento de las actividades que se desarrollan en la zona.
«Pucón es un destino líder a nivel nacional y eso implica una gran responsabilidad. Por eso decidimos reforzar la fiscalización en temporada alta, con más inspectores y un trabajo más intensivo, para cuidar a nuestros visitantes, a los residentes y también a los operadores formales que cumplen la normativa», señaló el alcalde de Pucón, Sebastián Álvarez.
Uno de los ejes centrales del plan es el control de alojamientos turísticos, especialmente aquellos que operan de manera informal o bajo arriendos «fantasma» promovidos a través de aplicaciones de viajes.
Los inspectores municipales realizan fiscalización remota y visitas presenciales para verificar que los establecimientos cuenten con patente vigente, cumplan con requisitos sanitarios y de seguridad, y entreguen información clara y veraz a los visitantes.

