El secreto mejor guardado del Biobío a menos de dos horas de Concepción: Un destino ecuestre con inspiración europea

El secreto mejor guardado del Biobío a menos de dos horas de Concepción: Un destino ecuestre con inspiración europea

Spread the love

Un día de campo de ensueño promete Haras Santa Amelia, el destino ecuestre del Biobío con amplios jardines, cocina italiana de primer nivel y un entorno histórico, la combinación perfecta para disfrutar del corazón de la región.

El Haras estuvo por más de 100 años bajo el alero de la familia Allende, dando origen al caballo purasangre Wolf. El 2021 quedó en manos de una familia italiana, quienes rescataron esa herencia hípica y abrieron el criadero al público para eventos de equitación, encuentros corporativos y actividades turísticas, como catas de vinos locales.

A solo 120 kilómetros de Concepción por la Ruta de la Madera. Tras un viaje de 1 hora y 30 minutos, los visitantes son recibidos por una alameda y 50 hectáreas de naturaleza, con árboles nativos, secuoyas y un naciente viñedo. Con estos brindan espacios flexibles para matrimonios, eventos familiares y corporativos.

Después de un paseo por las instalaciones, es imperativo catar vinos en la Taberna, conocer la Casa Museo y probar la gastronomía de la Trattoria. El restaurante, que usa recetas familiares, cocina con quesos traídos directamente de Italia, ingredientes de producción local y vegetales de su propia huerta.

Esto es parte de su apuesta por la sustentabilidad, creando «pilas de compostaje que se aplican en los potreros y en la viña para mejorar el suelo», indicó el gerente comercial Jorge Venturelli. También incorporaron un parque fotovoltaico, «que abastece al 100% las instalaciones”, agregó.

Para el próximo verano está proyectada la inauguración del Hotel Gran Wolf, «el lanzamiento lo estamos proyectando para principios de enero. Son 24 habitaciones matrimoniales y seis bungalows para seis personas cada uno, equipados con jacuzzi privado. También tendremos la experiencia VIP que es la casona, una sola llave para familias o amigos bien unidos», anticipó el gerente general de Haras Santa Amelia, Francisco Cortesi.

Una historia hípica que se amplió a escuela y terapias.

Bajo los Allende, el Haras Santa Amelia se convirtió en un centro histórico para la crianza de caballos. Inspirados en la tradición hípica inglesa, albergaron a equinos destacados como Mr Long, Silver Moon II, Riger II y Domineau. En los 90s alcanzaron nuevamente la gloria con Wolf, ganador de la Triple Corona Nacional de Chile y considerado el mejor ejemplar de la hípica nacional.

Las pesebreras albergan 42 ejemplares, incluyendo a hijas y nietas de Wolf. Otros son utilizados para clases de equitación, cabalgatas, paseos en carruajes e hipoterapia para niños y jóvenes TEA y Síndrome de Down.

La administración ha mantenido la tradición ecuestre, «tenemos el concurso nivel escuela más grande de Chile, el Concurso de Verano en las dos primeras semanas de enero», señaló el Gerente General»También incorporamos el salto, el cross y el enganche», como disciplinas, agregó.

El 25 y 26 de octubre tendrán un evento de escuela con 250 binomios y jinetes del Biobío y La Araucanía. Próximamente, un concurso ecuestre de alto nivel acompañará a la inauguración del Hotel Gran Wolf, nombrado en honor al fina sangre.

Farm to table: Comida italiana con producción local y sustentable.

En el centro de Santa Amelia está la Trattoria, un restaurante de tres espacios: interior, terraza y jardín, que ofrece comida tradicional italiana que preparan con recetas de la nonna.

Las tablas de quesos están creadas con productos traídos de Italia, por ejemplo, el queso de búfala, grana padano y pecorino romano, mientras que el prosciutto proviene de Capitán Pastene.

Entre sus platos, destacan las pastas rellenas, como los tortellini de camarón y de ricotta y espinaca, los risottos, como el risotto ai gamberi, al igual que entradas como los arancini rellenos de centolla y el quiche de espárragos y prosciutto. En tanto, los postres favoritos son la panna cotta, el tiramisú y kiwis en almíbar.

«Vamos de acuerdo a las temporadas. Entonces, la idea es generar ingredientes de alta calidad y orgánicos en nuestra huerta», resaltó el gerente comercial del modelo farm-to-table.

Esto lo complementan con ingredientes de la provincia del Biobío, «la idea es fomentar la economía circular de la zona. En el sentido de comprar a pequeños productores, productos de calidad y de nicho, y así, en el fondo, generar una identidad y un sello gastronómico», dijo.

El Haras también es un destino para eventos gastronómicos, como fue el Encuentro de Enoturismo Emergente 2025, y celebraciones Oktoberfest y Sesiones de Invierno con Cerveza Luthier. Además, en el exterior de la taberna realizan asados masivos.

Desarrollando el turismo en el Biobío.

El enoturismo ha tomado un fuerte rol en la oferta de Haras Santa Amelia, no sólo por el viñedo de cepas pinot noir, chardonnay y malbec, también por su deseo de visibilizar los vinos del Biobío, Malleco e Itata a través de catas en la taberna.
«Tuvimos el término de la Expo Wine, después del mes del vino, con Fedetur, Sernatur y Contur que son los tres grandes referentes», celebró Cortesi. En el futuro, esperan vinificar sus cultivos y proveer al Haras con un brebaje característico. También se sumarán al área wellness, instalando un spa en una de las antiguas pesebreras del Haras.

Su plan no es correr solos, «la idea es buscar cuáles son las joyas que tiene la provincia y potenciarlas, generando un ecosistema de turismo», sumó.

El futuro de Haras Santa Amelia está marcado por la apertura del Hotel Gran Wolf y una incursión en el área wellness. Sin duda, son el destino perfecto para escapadas en pareja o con amigos, almuerzos familiares, eventos de gran nivel y días de campo.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *