La conectividad aérea de las regiones de Chile fue uno de los temas abordados por los líderes del turismo y la aviación. En la cumbre Business Travel Expo 2025, el debate surgió por la competitividad que debiese tener Chile de cara al futuro aprovechando el alto flujo de visitantes.
En su intervención en el panel “El Chile que queremos”, la subsecretaria de Turismo de Chile, Verónica Pardo, destacó el trabajo público-privado que ha contribuido a posicionar al país en materia de turística en los últimos años. Apostando por el turismo de convenciones, planteó la necesidad de construir una oferta turística más allá de Santiago.
“Tenemos un desafío en la coordinación. Cómo no aprovechar Viña del Mar que está al lado del aeropuerto de Santiago y cerca de la Cordillera de los Andes. Está Puerto Varas y también Pucón. Entonces, ¿cómo no hacer una oferta que no sea específica de Santiago”, señaló Pardo.
Desde el punto de vista de la conectividad aérea en regiones, José Tomás Covarrubias, vicepresidente de Ventas y Revenue Management de LATAM Airlines, destacó el crecimiento de la aerolínea en Chile y el rol que desempeña la compañíay la aviación- en conectar a las personas y los negocios. Respecto a la descentralización, concuerda con Pardo en que la descentralización es un tema pendiente.
En ese sentido, precisó que muy pocos pasajeros llegan a Chile por un aeropuerto distinto al de Santiago. Situación muy distinta a lo que ocurre en Brasil o Colombia. También plantea que sólo el 27% de los turistas llega a Santiago sigue su viaje por avión a regiones. En comparación con el Perú es un 34%, con Colombia es un 50% y con Brasil es un 60% (considerando Sao Paulo).
“Tenemos una competencia con el mundo. Nosotros tenemos que hacer que un alemán, que piensa dónde quiere hacer su convención o que piensa dónde quiere tiene sus siguientes vacaciones, eija Chile”, puntualiza el vicepresidente de Ventas de LATAM Airlines.
Pese al desafío actual, Covarrubias destacó la buena conectividad aérea que tiene Chile. A través del hub de Santiago y la red de LATAM, más las otras rutas y acuerdos comerciales, desde Chile se puede ir a más de 30 países y 450 destinos. Hacia el futuro, puntualizó que urge inversiones en infraestructura en las regiones.
José Miguel Covarrubias, vicepresidente Ventas LATAM Airlines.
Fotografía Ricardo J. Delpiano
Vuelos a regiones.
Apuntando a la conectividad aérea, la subsecretaria Pardo cuestionó la falta de vuelos de las aerolíneas hacia regiones y entre las regiones. Si bien reconoce que es importante el negocio para las aerolíneas, planteó la necesidad de desarrollar la conectividad regional.
“Cuando me dicen dónde podríamos tener un vuelo, me dicen Calama y yo sufro porque digo, ¿por qué Calama? ¿Sólo por qué van a San Pedro (de Atacama)? Calama me restringe las posibilidades de vuelos intrarregionales. Entonces, esas son las conversaciones que nos llaman negociar entre lo que es el negocio puro y la valentía de atreverse a conectar”, señaló la subsecretaria de Turismo.
P ara el sur de Chile, también planteó la importancia de desarrollar la conectividad internacional de Puerto Montt. En una visión más amplia del turismo futuro en el país, llamó a desarrollar vuelos con regiones y desde acá distribuir.
Al respecto, Pardo indicó que las oportunidades que pueden existir en la región. Puso en relevancia la conectividad que se puede desarrollar con Brasil.
“Los brasileros van mucho a Europa, podemos hacerlos llegar a Noruega a tan sólo 4 horas de vuelo (en referencia a los fiordos y parajes de la Patagonia chilena) y también al desierto, además de Rapa Nui que es la Polinesia a sólo ocho horas. Sólo con Brasil podemos ganar muchísimo”, indicó.
Sala de embarque en Puerto Montt. Fotografía Ricardo J. Delpiano
Falta crecimiento económico.
Para Guillermo Correa, presidente de Travel Security y de la Asociación Chilena de Empresas de Turismo (ACHET), el rol de las empresas en el turismo y la conectividad de Chile es fundamental. Mencionó que hay tres muy buenas aerolíneas que están cubriendo cabotaje ayudando a los viajeros corporativos.
Si bien ve una tendencia de recuperación tras la tardía salida de Chile de las restricciones de la pandemia, el país sigue estando bajo, especialmente si se compara con Brasil, Colombia o el Perú. Esto a pesar de que en Chile la tasa de viajes per cápita es la más alta de la región.
“Los chilenos viajan mucho en promedio, 1,2 veces per cápita. En la región es el doble del resto de la región, pero tenemos un desafío sólo un tercio de las personas en Chile son las que vuelan, tenemos que hacer volar al resto”, señala Correa.
De cara al futuro, planteó que el país necesita que se hagan negocios en regiones para desarrollar el turismo. Para ello, es fundamental la descentralización. Respecto a la baja del tráfico corporativo hacia regiones, indicó que va de la mano con la situación económica de Chile, el nivel de inversión, la confianza y el tema de la excesiva burocracia en la tramitación de proyectos (“permisología”).
“En la medida que los proyectos se aprueben va a venir una reactivación espectacular del mundo corporativo. Más allá de los viajes, la actividad (en el país) ha estado bastante restringida”, puntualizó el presidente de ACHET

